Conclusiones
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 Por quinto año consecutivo, los Diálogos Internacionales sobre la Crisis Mundial del Agua, organizados por Green Cross España, en esta edición con el patrocinio del Ministerio de Asuntos Exteriores y Cooperación – Secretaria de Estado de Cooperación Internacional y con la colaboración del Ayuntamiento de Alcorcón, han mostrado cómo a pesar de los importantes déficits hídricos en la región del Magreb, se están desarrollando esfuerzos tanto para dotar a la población de acceso al suministro de agua y a un saneamiento adecuado como para realizar una correcta depuración de las aguas residuales.

 

El Agua está directamente relacionada con la Pobreza y la Salud de las poblaciones, y esta región no es ajena a esta fuerte vinculación. Los recursos hídricos influyen en la Seguridad Global que, como instrumento, debe conformarse como la guía orientadora esencial de las políticas de Solidaridad y Cooperación, si se quiere realmente ahondar en un Clausuramundo más seguro para todos.

 

En este sentido, la adecuada Gestión del Agua se constituye como un elemento clave para la minimización de conflictos donde la Gestión hídrica integral y Sostenible se configura como un instrumento esencial para el fomento de la Paz, ya que no debemos olvidar que, a nivel mundial, 1.200 millones de personas no poseen acceso a agua potable y 2.400 millones no cuentan con acceso a saneamiento básico. Además el fomento de la transparencia y la operatividad de la gestión participativa, en definitiva, la buena gobernanza del agua, permite el fomento de las políticas de transparencia y la operatividad de la participación pública.

 

Además, mientras que este 5º Diálogo acontecía, en Copenhague tiene lugar la Conferencia de Naciones Unidas sobre Cambio Climático, donde la relación recursos hídricos y Cambio Climático es cada vez más evidente. Sin duda, el Cambio Climático ejercerá presiones adicionales sobre la disponibilidad y accesibilidad al agua, además de la generación de desastres naturales cada vez más intensos (inundaciones, sequías, etc.) que provocarán una mayor pérdida de recursos en áreas ya de por sí deficitarias, provocándose a su vez problemas aún más graves de seguridad alimentaria, aumento de enfermedades, etc.

 

Otro hecho que se ha evidenciado en este 5º Diálogos está relacionado con una cuestión de género, ya que, por un lado, es la mujer la primera que sufre de forma especial la inadecuada gestión de los recursos, lo que evidencia una deficitaria organización social así como, por otro lado, es ejemplo de protagonismo que ha adquirido en la gestión del agua como en los campos de Tinduf.

 

Asimismo se incidió en considerar y orientar la cooperación como una inversión y no como un simple aporte financiero, constituyéndose de este modo en un potente instrumento de cohesión social y, por tanto, para fomentar la Paz y la Seguridad. Este enfoque debe conjugarse con la resolución de los problemas concretos a escala local, definiendo adecuadamente los objetivos y buscando socios locales capacitados que aporten esa necesaria visión endógena y adaptada a los proyectos a ejecutar.

 

En este sentido, se han mostrado varios ejemplos entre los casos prácticos expuestos en el Diálogo, donde la aplicación de tecnología o de la innovación para mejorar la gestión de los recursos hídricos, chocó con factores sociales y culturales de las poblaciones objeto de la ayuda. Es por ello que en el Diálogo se resaltó la importancia de la aplicación de tecnologías apropiadas que deben contemplar los factores sociales y culturales de las poblaciones locales.

 

En España, la Cooperación Internacional al Desarrollo ha mejorado en su orientación, en la coordinación entre las diferentes administraciones competentes y en la relación con las ONGs y, por tanto, la eficiencia y transparencia de la misma. Asimismo en el Diálogo se puso de manifiesto la mejor formación de las personas que desarrollan labores de cooperación, si bien se demanda un mayor apoyo para que la capacitación técnica siga mejorando.

 

ModAUn hecho manifiesto de la especial preocupación por el agua de la política de cooperación internacional, se mostró en la XVII Cumbre Iberioamericana, celebrada en noviembre de 2007, donde el Gobierno anunció la creación de un Fondo de Cooperación para Agua y Saneamiento destinado a América Latina que está actualmente operando. Todo ello, bajo el paraguas de la sostenibilidad, como principio orientador de todas estas políticas que se están desarrollando.

 

Durante el Diálogo se han evidenciado los déficits de recursos hídricos en la región del Magreb pero también los importantes problemas de gestión (tanto en abastecimiento como en depuración) agravados por las circunstancias políticas, siendo, en algunos casos, una situación realmente crítica como la que se ha denunciado en el caso del pueblo saharaui.

 

Pero también en Túnez, Argelia, Marruecos y Mauritania se están realizando importantes esfuerzos para poder dotar a la población de acceso al agua y al saneamiento mediante aspectos como el fortalecimiento de la sociedad civil a través de la perspectiva de la Sostenibilidad, reequilibrando el territorio y aspectos de género con el desarrollo rural, empleando los recursos hídricos como aglutinadores y vertebradores sociales.

 

A pesar de las dificultades, los países que integran el Magreb están realizando importantes esfuerzos para conocer adecuadamente sus déficits hídricos, formar a técnicos con los recursos necesarios para poder gestionar adecuadamente el agua, e incluso calibrando los potenciales riesgos del Cambio Climático. Es necesaria una financiación que garantice su Seguridad y minimice la movilización poblacional (mucha del la cual tiene sus orígenes en la escasez hídrica) y prevenir la generación de refugiados ambientales (como ocurre actualmente en Sahel).

 

Por todo lo anterior, es esencial considerar al Agua como un Derecho Universal, abordando los recursos hídricos desde la perspectiva del abastecimiento y del adecuado saneamiento a través de la configuración de una política global y común en materia de agua, a través de un Convenio Marco sobre el Agua, esencial para poder afrontar de manera global e integrada la crisis mundial del agua como ha sucedido en el Convenio Marco para el Cambio Climático, que dio lugar al Protocolo de Kyoto, y el Convenio Marco para la Biodiversidad.

 

Finalmente, cabe señalar que en el horizonte de los Objetivos de Desarrollo del Milenio se están desarrollando distintos esfuerzos financieros y estos esfuerzos no deben, en ningún caso, colisionar con la financiación comprometida en la Cooperación al Desarrollo, sino que deben ser adicionales a la misma.

 

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